He pasado los últimos tres días en completa paz en el Foyer de Charité en Thorn. Tienen un gran jardín donde se puede ver todo. Además de todas las plantas y flores que crecen allí, también hay un montón de seres vivos para ver que vuelan y se arrastran por el suelo. En una palabra: Fantástico. Hay que dar las gracias a Dios por esta hermosa creación.